Aunque las encuentras todo en año, ahora es cuando están más ricas y son mas saludables.
Acelgas: tómalas crudas, bien lavadas. Así es como mejor se aprovechan sus nutrientes. Estupendo cocktail antigripal, suben las defensas.
Berenjenas: Procura consumir también la piel, para ello deben ser unas berenjenas jóvenes. Estupendo antioxidante.
Calabaza de invierno: Es uno de los alimentos antioxidantes por excelencia. Busca siempre pulpas bien anaranjadas. Notarás que la piel es mucho más dura que la de la calabaza de verano. No se come, pero si debes hervir la calabaza entera.
Espinacas: Lo mejor es tomarlas crudas (en ensalada, por ejemplo) o cocinándolas al vapor.
PUerros: A partir de otoño llegan los llamados puerros gigantes de otoño y puerros de invierno. Son de mayor tamaño que los de verano y tienen más hojas verdes. Su principal propiedad es la de ser muy diuréticos. En la cocina se trabaja con el tallo blanco, casi siempre hervido o salteado; las hojas verde puedes usarlas en la base de caldos y sopas.