Calorías: 208
Proteínas: 10 g
Grasas: 24 g.
Hidratos de carbono: 8 g
Ingredientes:
- 500 gr. de manzanas Granny Smith (218 kcal)
- 1 bote de leche evaporada (250 ml) (582 kcal)
- 100 gr. de edulcorante artificial en polvo
- Unas hojitas de menta
- 3 cucharadas de gelatina en polvo (40 kcal)
- 1 cáscara de limón.
Preparación:
- Introduce en el congelador el bote de leche ideal 30 minutos antes de preparar el postre; lava las manzanas, retira el corazón, córtalas en trozos y ponlas a hervir en una cazuela con un poco de agua, el edulcorante, la menta y la cáscara de limón bien limpia.
- Mientras en una taza con agua caliente disuelve la gelatina, según las instrucciones del envase, añádelo a la cazuela, mezcla bien, retira del fuego y deja enfriar.
- Saca el bote de leche evaporada de la nevera, pon la mariposa en las cuchillas, añade la leche evaporada y programa 2 min. vel. 3 ½ (tiene que doblar su volumen).
- Añade la leche evaporada montada a la mezcla preparada anteriormente, con cuidado para que no se baje.
- Reparte la crema en cuencos individuales, introdúcelos en la nevera durante 3 ó 4 horas y sirve adornado con una hoja de menta fresca.
NOTA: Una alternativa perfecta para ofrecer un postre nutritivo a los mas pequeños, especialmente si son reacios a la fruta y a la leche.
El valor de la menta fresca: La menta es mucho más que un adorno culinario: es una hierba que ofrece múltiples beneficios cuando se incorpora a un plato, dulce o salado. Por ejemplo, es digestiva, sirve para mejorar la circulación y tonificar y despejar las vías respiratorias.
CREMAS Y MOUSSES ¡MUY FACILES DE HACER!
No tienes porque privarte de probar un buen dulce. El mercado ofrece múltiples productos lácteos y edulcorantes que te permiten realizar, con una técnica de cocina adecuada, los más light.
Hay un montón de alternativas light a los ingredientes más calóricos que forman parte de los dulces, como edulcorante artificial; leche desnatada en sustitución de la entera; leche evaporada, que sustituirá a la leche condensada o la nata; claras de huevo, que aportan las mínimas calorías y las mismas proteínas que las yemas.
No sólo son fáciles de hacer, además son rápidas.