Aunque pueda parecer complicado, asar el pavo es una tarea muy sencilla. Eso sí: hay que controlar algunos puntos básicos.
Aderezarlo
El pavo, antes de cocinarlo, debe salpimentarse o aderezarse con aromáticas en su interior. Generalmente, se pone sal, pimienta y un poco de canela. La salvia le va fenomenal. (Cuando compres el pavo, que el pollero o carnicero te lo vacíe).
Coserlo
Los pavos enteros, al rellenarse de distintos ingredientes (según la receta que vayas a preparar), deben atarse con hilo de bramante o coserse (lo que se llama embridarlo). Si no tienes hilo de cocina usa hilo dental.
Asarlo
Se asa primero con la pechuga hacia abajo, para darle la vuelta después, cuando está a media cocción. La temperatura para el pavo al horno no debe ser muy fuerte, pues se secaría la carne exterior mientras que quedaría cruda la interior. La medía está, según el tamaño del ejemplar, entre los 150º C (los mas grandes) a los 180º C (los medianos).
Hay que precalentar el horno siempre. Necesitarás una media de 35 minutos por kilo de pavo.